
domingo, 26 de septiembre de 2010
It's Time To Change....
Dicen que el tiempo....lo cura todo, así que llevo esperando una cura de dejadez desde hace casi un año....o un embarazo más bien....
El caso es que quiero darle un aire nuevo a esto...
He crecido un poco
He engordado otro tanto
Y me da mucha pena haber dejado de escribir....o lo que es más, haber dejado de levantarme a hacerlo cuando me venía la inspiración aunque fueran las 3 de la madrugada...
El caso es que me rodeo de demasiadas teorías...y teoremas...y leyes...bueno...las leyes me las salto....a menudo además (y en exceso) de manera que debería ir planteándome el hecho de volver a encauzar todo esto...
A veces, tengo conversaciones de esas que yo llamaba "a trompicones"...pero en realidad lo que necesito es darle la vuelta a la tortilla a esto y volverlas a hacer historias.
Sólo existe un problema...y es que me enamoré de la fotografía, de manera que ahora...lo que me pasa, es que mi vida se capta en instantes....en fotos que hablan por sí solas....
Y ¿qué pasó? Que perdí mi vieja cámara...con mis recuerdos bañados en el alcohol de toda una noche....y con las mejores fotos que había hecho en meses...¿por qué?
Y yo qué sé...(bueno, saberlo saberlo lo sé...otra cosa es que quiera recordarlo)
El caso que ahora vivo de las cámaras ajenas...pero hay que ver lo mucho que agradezco las fotos del otro día....
Son simples....pero hablan por sí solas....y sólo sé que ahora sólo tengo ganas de escribirlas a ellas...
A ver si me decido a irle echando tiempo a esto...ahora que queda menos de un año de carrera...
JUEVES
Siempre tuvieron el sueño de formar un buen grupo...
Lo llamaron JUEVES
Y tenía buen ritmo...

lunes, 18 de enero de 2010
Como cuando miras una foto hasta que dejas de verla
Como cuando lo repites tanto, hasta que pierde el sentido de la frase
Prueba a repetir tu nombre tantas veces como años tengas...estoy segura de que con el paso del tiempo (y las repeticiones) terminará perdiendo totalmente el sentido. Y será entonces cuando te preguntes...y por qué así, y no de otra manera.
Y entonces te surgirá la duda de quién sería el primero en gruñir haciendo un sonido, y porqué hizo ése y no otro...y así su sucesiva cadena...
Y entonces se te habrá pasado el tiempo,
y volverás a mirar el reloj hasta que dejes de verlo
miércoles, 30 de diciembre de 2009
La décima ( o como decía mi madre...)
Mi madre dice que cuando te haces mayor los años van pasando mucho más rápido. Y debe ser verdad, porque éste, ha sido un pájaro en medio en el cielo; es decir, un parpadeo y medio.
Enamorado, desesperado, apasionado, desenfrenado, alocado, embriagado, extasiado, ensimismado...y todos los participios que se te puedan ocurrir.
Su tiempo, ha sido un segundo, si es que de verdad ésta es la medida que puede tomarse.
Ha sido un año...raro. Tan raro como la forma que tenía cuando empezó, tan raro que nadie sabía la cómo se iba a dibujar, tan raro como ver caracolas en medio de un pueblo.
A decir verdad, y aunque mi madre lo diga, apenas escribo. De hecho, este año he dejado esto tan desolado que pareciera que hubiera pasado el Tsunami aquel del que hablé, el terremoto que se forma en mi casa cada domingo, y la M-30 en pleno retorno a casa por Navidad.
Encuentro todo desolado, y lo único que tengo lleno es el corazón, aunque no todo esté lleno de cosas bonitas.
Ha sido un año...raro. Y no lo digo por pesada, sino porque ha sido excesivamente agotador.
Mi abuelo, tu abuelo
Tu abuela, mi abuela
Mi madre, tu padre
Tu padre, el mío...
Y eso sin contar todos los miles de sucesos paranormales de idas y venidas de pareja, de tíos y tías, de primos y primas que ha habido.
Podría conjugar todos los tiempos para intentar resumir infinitesimalmente lo que ha ocurrido este año, y no me llegan (por mucho que digan que el castellano es una lengua muy rica)
Como le dije a "aquel", cuando estoy feliz apenas me salen las palabras...y supongo que en cierta manera es verdad. O eso, o que como dice mi madre, apenas tengo tiempo para respirar.
Ay mamá, mamá...cuanto sabes y qué loca me has vuelto últimamente.
Aún no sé como no he escrito más, con la de momentos ñoños que ha habido...supongo que me ha salido más rentable escribirlos en formato sms para que le llegaran al chico que empezó a leer esto.
Tengo una lista de buenos propósitos...supongo que como todos, pero es que los míos...o se cumplen o entro en depresión.
Y noto que apenas cogen fuerza mis letras, y que apenas sé cómo rellenar esto...
Sólo sé que esta es la décima...
...como décimo es el que vamos a empezar este segundo milenio...
y como los miles de besos que me quedan por darte.
Sé lo que he sido
No sé lo que seré
Podría saber lo que hubiera sido
Pero lo que soy
Nunca te lo diré
Si ya lo decía mi madre...que el amor engorda, y la felicidad también
Abuela, que se acabe ya
Papá...que te quiero
Mamá...para quieta un segundo, y quiérete
Carmen...sé feliz
Peque...crece :)
Tere...no te vayas nunca
Patry...vuelve
Barrio...Gracias
"Estos"...para los restos
Mi U, ... U know...what you make me feel...
Y tú...quiéreme, quiéreme siempre
Enamorado, desesperado, apasionado, desenfrenado, alocado, embriagado, extasiado, ensimismado...y todos los participios que se te puedan ocurrir.
Su tiempo, ha sido un segundo, si es que de verdad ésta es la medida que puede tomarse.
Ha sido un año...raro. Tan raro como la forma que tenía cuando empezó, tan raro que nadie sabía la cómo se iba a dibujar, tan raro como ver caracolas en medio de un pueblo.
A decir verdad, y aunque mi madre lo diga, apenas escribo. De hecho, este año he dejado esto tan desolado que pareciera que hubiera pasado el Tsunami aquel del que hablé, el terremoto que se forma en mi casa cada domingo, y la M-30 en pleno retorno a casa por Navidad.
Encuentro todo desolado, y lo único que tengo lleno es el corazón, aunque no todo esté lleno de cosas bonitas.
Ha sido un año...raro. Y no lo digo por pesada, sino porque ha sido excesivamente agotador.
Mi abuelo, tu abuelo
Tu abuela, mi abuela
Mi madre, tu padre
Tu padre, el mío...
Y eso sin contar todos los miles de sucesos paranormales de idas y venidas de pareja, de tíos y tías, de primos y primas que ha habido.
Podría conjugar todos los tiempos para intentar resumir infinitesimalmente lo que ha ocurrido este año, y no me llegan (por mucho que digan que el castellano es una lengua muy rica)
Como le dije a "aquel", cuando estoy feliz apenas me salen las palabras...y supongo que en cierta manera es verdad. O eso, o que como dice mi madre, apenas tengo tiempo para respirar.
Ay mamá, mamá...cuanto sabes y qué loca me has vuelto últimamente.
Aún no sé como no he escrito más, con la de momentos ñoños que ha habido...supongo que me ha salido más rentable escribirlos en formato sms para que le llegaran al chico que empezó a leer esto.
Tengo una lista de buenos propósitos...supongo que como todos, pero es que los míos...o se cumplen o entro en depresión.
Y noto que apenas cogen fuerza mis letras, y que apenas sé cómo rellenar esto...
Sólo sé que esta es la décima...
...como décimo es el que vamos a empezar este segundo milenio...
y como los miles de besos que me quedan por darte.
Sé lo que he sido
No sé lo que seré
Podría saber lo que hubiera sido
Pero lo que soy
Nunca te lo diré
Si ya lo decía mi madre...que el amor engorda, y la felicidad también
Abuela, que se acabe ya
Papá...que te quiero
Mamá...para quieta un segundo, y quiérete
Carmen...sé feliz
Peque...crece :)
Tere...no te vayas nunca
Patry...vuelve
Barrio...Gracias
"Estos"...para los restos
Mi U, ... U know...what you make me feel...
Y tú...quiéreme, quiéreme siempre
Es la décima vez que lo digo...
a ver si por ésta...volvemos para atrás...
y empezamos de nuevo
Y que se pase lento...lento...
domingo, 30 de agosto de 2009
Ahora...
Ahora que todo está en silencio, ahora que el bebé está dormido, hablemos de mí.
Ahora que las fiestas han dejado los colores apagados y las luces han dejado ciego el corazón, hablemos de ti.
Ahora, que el aliento se ha llenado de barro, que las lágrimas se han secado al sol, hablemos de lo que nos pasa a ti y a mi.
Ahora, que he perdido la estabilidad en mis botas viejas, ahora que he vaciado el tercer cajón, ahora que estás harta del aquí y allí, hablemos un “tú y yo”.
Hablemos de lo absurdo que es mirarse al espejo
Hablemos de lo tontos que son algunos besos
Hablemos de la lágrima pegada en el hielo
Hablemos de lo rápido que pasa el tiempo.
Ahora, que el Cielo y Marte nos han mirado, hablemos de ti y de mí.
Ahora, que hemos perdido la fe en los enanos,
ahora que los labios se han teñido en azul tornasol,
ahora que las ferias nos han acorralado,
ahora, cuando no nos dé la luz del Sol.
Ahora que el mundo se ha acostado,
ahora que Campanilla ya no pide perdón,
ahora cuando estemos de la mano,
ahora cuando hablemos de amor.
Hablemos de lo malo que es el segundero,
de lo amargo que es el color del ron.
Hablemos de lo bueno que es el tiempo,
de lo dulce que es caminar con un olor.
Ahora que todo está en silencio.
Ahora que sólo se nos oye el corazón
Ahora que sólo estamos nosotras.
Hablemos de lo buena que tú eres,
hablemos de lo mala que soy yo.
Ahora que las fiestas han dejado los colores apagados y las luces han dejado ciego el corazón, hablemos de ti.
Ahora, que el aliento se ha llenado de barro, que las lágrimas se han secado al sol, hablemos de lo que nos pasa a ti y a mi.
Ahora, que he perdido la estabilidad en mis botas viejas, ahora que he vaciado el tercer cajón, ahora que estás harta del aquí y allí, hablemos un “tú y yo”.
Hablemos de lo absurdo que es mirarse al espejo
Hablemos de lo tontos que son algunos besos
Hablemos de la lágrima pegada en el hielo
Hablemos de lo rápido que pasa el tiempo.
Ahora, que el Cielo y Marte nos han mirado, hablemos de ti y de mí.
Ahora, que hemos perdido la fe en los enanos,
ahora que los labios se han teñido en azul tornasol,
ahora que las ferias nos han acorralado,
ahora, cuando no nos dé la luz del Sol.
Ahora que el mundo se ha acostado,
ahora que Campanilla ya no pide perdón,
ahora cuando estemos de la mano,
ahora cuando hablemos de amor.
Hablemos de lo malo que es el segundero,
de lo amargo que es el color del ron.
Hablemos de lo bueno que es el tiempo,
de lo dulce que es caminar con un olor.
Ahora que todo está en silencio.
Ahora que sólo se nos oye el corazón
Ahora que sólo estamos nosotras.
Hablemos de lo buena que tú eres,
hablemos de lo mala que soy yo.

Hablemos de hace un año...y ya verás como nos reímos
Te quiero
lunes, 20 de julio de 2009
El ciclo de mi ombligo

La línea alba que une el monte de Venus y mi ombligo conduce al ciclo que se esconde dentro de él.
Digamos, que como dijo aquel…cierre de ciclo señores, cierre de un año con idas y venidas a mil y una partes.
Mi ombligo esconde muchos ciclos, desde el circadiano que asume mis siete horas de sueño, hasta el cardíaco que mide mis latidos por segundo.
Mi ombligo me cuenta por las noches que el ciclo de este año ha sido distinto.
Digamos, que como dijo aquel…cierre de ciclo señores, cierre de un año con idas y venidas a mil y una partes.
Mi ombligo esconde muchos ciclos, desde el circadiano que asume mis siete horas de sueño, hasta el cardíaco que mide mis latidos por segundo.
Mi ombligo me cuenta por las noches que el ciclo de este año ha sido distinto.
Digamos que todo ha sido lo que no era y todo lo que no iba a ser ha sido.
Nunca le hubiera besado, y le besé
Nunca hubiera vuelto a las Canarias desde aquel maravilloso Septiembre, y volví
Nunca me hubiera comido el puchero asqueroso de la bruja de la cafetería, y me lo comí
Nunca hubiera bebido si iba a conducir, y lo hice
Nunca hubiera salido al Campus sin ella, y lo hice
Nunca hubiera reído en forma de U, y lo he hecho
Digamos que entre idas y venidas no he hecho un ciclo completo: he ido hacia delante, he vuelto atrás y me he tambaleado mucho de derecha a izquierda, mientras intentaba encontrar el camino a casa.
Sinceramente hace un año, no sé ni dónde estaba, pero si algo recuerdo es todo aquello que aceleró el pulso del ciclo que todos llevamos dentro.
Le miré de nuevo, y le besé en la cola de un supermercado
Lloré por su culpa, otra vez, y le olvidé para siempre
Creí que nunca más volvería a sonreír y a hablar de cerca al oído (sobre todo para conquistar a alguien), y lo hice todo a la luz de los candiles que colgaban de un ángel blanco postrado en la barra de un bar (y a base de dejarme las amígdalas en el intento).
Creí que no le recuperaría nunca, y creo que lo conseguí
Perdí a gente que quería, y no se (me) lo perdonaré
Le perdí, o me perdió en un suspiro y nos cogimos de la mano después de tomar café mientras hablábamos de cómo Campanilla volaba por encima de una luna verde y de lo difícil que es aquel código secreto
Nos besamos sin que nada nos importase, y comprendí entonces que el mundo tiene unos bonitos ojos negros
Se pusieron mis zapatos amarillos, y los perdí
Me regalaron muchas sonrisas, un par de notas y se les olvidaron las lentillas en el lavabo de mi casa.
Como dijo aquel “sujeto en fase experimental”…ví que tenía más amigos de los que creía y que no todos los que creía los tenía, y me decidí a beberme el Timanfaya con ellos y con sus botas de Almirante.
Pese a la cercanía del cierre del ciclo (esta vez del menstrual) no quiero pecar de descuidada, dejándome apuntadas un par de cosas que encontré en un par de esos post-ids amarillos…
Comprendí que no existen razas ni sexos, o más bien que el sexo no entiende de razas, momentos ni pelirrojos y que todo cabe en un par de tapers, cuelga de una campanilla y se sienta en un par de sillas verdes de la universidad.
Comprendí que la sinceridad puede medir más o menos metro y medio, y que si te descuidas se te bebe un par de TGVs
Me di cuenta de los muchos tonos de verde que bailan en los ojos de Patri mientras ríe y llora.
Comprendí lo importante que es vivir en un “top ten”, o más bien, poder escribirlo mientras te pones un pañuelo en el pelo, buscas unas gafas de Sol y te plantas el pijama para bajar a desayunar.
Comprendí que en el mundo hay más almirantes en tierra de los que creemos, y que tienen más cojones que un tal Barbanegra (que era un pirata)
Me percaté de que Pitingo en realidad era hijo de Carlos Jesús y que en sus ratos libres se ponía el pelo rojo,
que las cartas del UNO pueden ser infernales
y que los hombres con sombrero que te encuentras por Madrid, muy especiales.
Que un chaleco da elegancia, que siempre hay que tomarse otra y que es importante que el whisky no se convierta en tu pelo.
Que las pequeñazas podemos tener muy mala ostia, y que los tatuajes al final siguen siendo todo un misterio (aún cuando ya los llevas puestos).
Que hay muchos dioses en el Olimpo, pero que al Olimpo no llegan todos los dioses (ni diosas), y que prefieren quedarse aquí conmigo hciéndose fotos.
Que la nieve te puede jugar una mala pasada, pero joder cómo te lo pasas jugando con ella (y que calorcito da cuando lo haces en buena compañía).
Que la de Embrio en sus ratos libres pone supositorios del calibre 42 y que ahora que Michael ya no está, el Cuttuli será nuestro nuevo Dios.
Que los sesenta son la caña, y que nos falta aún la de los 70 y los 80.
Y que si con alguna palabra me quedo, es con la de GAFAS…
Señores,
Cierre de ciclo
Ecuador en mi ombligo
Ecuador en mi carrera
Ecuador en mi vida
Gracias
Sé que os voy a echar mucho de menos…
miércoles, 27 de mayo de 2009
Celos...del viento
Siempre me gustó recordar riendo...o reír mientras recuerdo, lo cierto es que no termino de recordar bien que era... (jaja)
La verdad, es que río viéndonos jugar al perro y al gato mientras los ángeles vestidos de ron negro, y vozka blanco apagaban las luces que íbamos dejando a nuestro paso.
Supongo que será por eso, que me traslado al borde esquinado de tu inexplorable habitación roja, cuando pienso en aquellas que un día pudieran hacerte reír como yo. Y no me lamento...
No lo hago mientras me siento en la mesa de las siete esquinas al lado del carro del Heno, en el que se ha montado Eolo, trastocando todo con su absurda manía de soplar la paja para regalársela al viento. Y hay que ver, lo fácil que desaparece la alpahaca son un simple y tonto encuentro.
Pese a lo burda y basta que puedo llegar a sentirme vestida con las prendas del último otoño a primeros de junio, siempre me encontré un poco frágil (y digamos que ligera) mientras me miraba al espejo de azúcar, y supongo que será eso, lo que hace que me ponga verde (como buena bruja que soy) cuando recuerdo que un día perseguiste a la chica Bonsai mientras te comías las grosellas del árbol del Olvido.
Supongo, que mi condición de mujer (bruja o no) y esa extraña y malévola costumbre de desperdiciar semillas en cada uno de los ritmos circadianos de los días, me convierte en la frágil flor del cerezo, que siempre se meció al son del eco y de las canciones que le regalaba la musa de los vientos.
Supongo, que me falta el color en los labios, el negro en los ojos y la magia en las palabras para conseguir que mi presente sea futuro y deje de envidiar a un pasado que nunca existió y que mucho menos sabe reflejarse en el espejo...
Supongo que tengo celos,
de los que se comen
de los que se van lejos
...pero es que quiera o no...
tengo celos, celos del viento.
La verdad, es que río viéndonos jugar al perro y al gato mientras los ángeles vestidos de ron negro, y vozka blanco apagaban las luces que íbamos dejando a nuestro paso.
Supongo que será por eso, que me traslado al borde esquinado de tu inexplorable habitación roja, cuando pienso en aquellas que un día pudieran hacerte reír como yo. Y no me lamento...
No lo hago mientras me siento en la mesa de las siete esquinas al lado del carro del Heno, en el que se ha montado Eolo, trastocando todo con su absurda manía de soplar la paja para regalársela al viento. Y hay que ver, lo fácil que desaparece la alpahaca son un simple y tonto encuentro.
Pese a lo burda y basta que puedo llegar a sentirme vestida con las prendas del último otoño a primeros de junio, siempre me encontré un poco frágil (y digamos que ligera) mientras me miraba al espejo de azúcar, y supongo que será eso, lo que hace que me ponga verde (como buena bruja que soy) cuando recuerdo que un día perseguiste a la chica Bonsai mientras te comías las grosellas del árbol del Olvido.
Supongo, que mi condición de mujer (bruja o no) y esa extraña y malévola costumbre de desperdiciar semillas en cada uno de los ritmos circadianos de los días, me convierte en la frágil flor del cerezo, que siempre se meció al son del eco y de las canciones que le regalaba la musa de los vientos.
Supongo, que me falta el color en los labios, el negro en los ojos y la magia en las palabras para conseguir que mi presente sea futuro y deje de envidiar a un pasado que nunca existió y que mucho menos sabe reflejarse en el espejo...
Supongo que tengo celos,
de los que se comen
de los que se van lejos
...pero es que quiera o no...
tengo celos, celos del viento.
Tengo miedo de mirarte desde la esquina encerrada...
...y no desde la silla que decora nuestro mundo paralelo
...y no desde la silla que decora nuestro mundo paralelo
Miedo, de que pierda la noción
y que olvides la forma en la que caen
las flores del cerezo

miércoles, 29 de abril de 2009
Ese chispazo...
Excuse me...

Llego a casa...con el estado neuronal agotado, y pienso acerca de lo injusto que es el mundo, en la moda que hay con la peste porcina, en lo desangelados que están los niños de África, y en lo mucho, mucho que me jode el SIDA...
Luego están aquellos, a los que se les deforman las extremidades porque pareciera que el mundo se les hace pequeño, aquellos en los que las ideas les juegan una mala pasada, los otros que se fueron con mi abuelo, y aquellas ratas que putearon a base de bien en el experimento número 10.
Suerte, que en lo que llevamos de años (exactamente tres) he aprendido a ver, que ni los niños andan tan jodidos, y que las neuronas a lo mejor no se mueren tanto.
Suerte, que me enseñaron a ver el potencial talento que tenemos, a pesar de perderlo con la mitad de nuestros actos reflejos, convirtiéndonos en un estado de larva asquerosa que ha perdido el sentido en la metamorfosis...
Y como la neurobiología se me da fatal, no puedo evitar hacer chispazo, que no sinapsis, cada vez que pienso en lo mal que lo paso con la impotencia de mis cuerdas vocales y en la escasa importancia que eso tiene cuando mi cuello aún gira 97º para poder seguir observando lo jodidos que están los niños de África, lo puta que es la malaria, y lo mal que me llevo con las enfermedades autoinmunes...
Luego están aquellos, a los que se les deforman las extremidades porque pareciera que el mundo se les hace pequeño, aquellos en los que las ideas les juegan una mala pasada, los otros que se fueron con mi abuelo, y aquellas ratas que putearon a base de bien en el experimento número 10.
Suerte, que en lo que llevamos de años (exactamente tres) he aprendido a ver, que ni los niños andan tan jodidos, y que las neuronas a lo mejor no se mueren tanto.
Suerte, que me enseñaron a ver el potencial talento que tenemos, a pesar de perderlo con la mitad de nuestros actos reflejos, convirtiéndonos en un estado de larva asquerosa que ha perdido el sentido en la metamorfosis...
Y como la neurobiología se me da fatal, no puedo evitar hacer chispazo, que no sinapsis, cada vez que pienso en lo mal que lo paso con la impotencia de mis cuerdas vocales y en la escasa importancia que eso tiene cuando mi cuello aún gira 97º para poder seguir observando lo jodidos que están los niños de África, lo puta que es la malaria, y lo mal que me llevo con las enfermedades autoinmunes...
En nuestro afán egocéntrico olvidamos aquel día,
que lo que a nosotros simplemente nos pone nerviosos...
...a ellos les mata...
Semana de nervios...y voces...pero realmente...de examen de conciencia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

